Por nuestra experiencia como asesoría de empresas en Leioa nos consta de una de las cuestiones que generan más problemas entre los pequeños y medianos empresarios son todos los temas referentes a los impuestos. En anteriores artículos de este blog hemos ido desgranando algunas de las cuestiones más generales de los principales impuestos con los que se grava la actividad empresarial y hoy le ha llegado el turno al impuesto de sociedades.

Hablamos de un tributo directo que afecta exclusivamente a las empresas y no a los trabajadores autónomos que se ocupa de gravar los beneficios que obtienen las sociedades y otras entidades jurídicas al final de cada ejercicio. Como una de las principales asesorías de empresas en Leioa debemos decirte que, tras la entrada en vigor de la reforma fiscal del año 2015, el tipo general de este tributo se redujo del 30 al 28% y bajó hasta el 25% en 2016. Existe, sin embargo, un tipo reducido del 25% para pymes que se aplica a los primeros 300.000 euros de base imponible en aquellas sociedades que tengan un volumen de negocio inferior a los 10 millones de euros. Si se rebasa esta cifra, la cantidad que supere ese límite estará gravada con un 30%.

Para acogerse al tipo reducido del 25% para pymes, las empresas deben cumplir con una serie de requisitos: que su plantilla de trabajadores supere los 25 empleados y que facturen menos de cinco millones de Euros anuales entre otras cuestiones.

En la Asesoría Mezan nos encargamos de la gestión contable de muchas empresas para que puedan dedicar todo su tiempo y atención a la actividad que les reporta sus ingresos.