Una de las cuestiones que más se tratan en una asesoría laboral en Leioa hace referencia a los despidos improcedentes. En muchas ocasiones, los trabajadores son despedidos de forma injustificada, ya que las empresas se aprovechan del desconocimiento de los mismos.

Por este motivo, en este artículo te vamos a explicar en qué consiste un despido improcedente y sus consecuencias legales. No obstante, antes de tomar cartas en el asunto, lo ideal es que acudas a una asesoría laboral en Leioa para poder estudiar tu caso y decirte qué opciones tienes.

Lo primero que hay que tener claro es que un despido es improcedente cuando no hay una causa legal que lo justifique. Mientras que la empresa dé una justificación al cese de la relación laboral que se contemple en la ley y se adjunten pruebas, este será considerado un despido procedente.

No obstante, puede que las causas del mismo no sean justificadas o que no haya pruebas de las mismas. Ante todo, la corporación debe darte una carta de despido donde aparezca la fecha y las causas del mismo. En este documento se ha de indicar si el despido es disciplinario u objetivo.

Por otro lado, si corresponde, deberás recibir la indemnización de despido ya sea mediante transferencia bancaria o mediante un cheque. En caso de que no se entregue la indemnización o de que esta sea mal calculada, podrá considerarse un despido improcedente y podrás reclamar ante los tribunales.

Así pues, queda patente que el procedimiento para el despido ha de hacerse meticulosamente, además de la justificación de las causas. De lo contrario, podrá considerarse nulo y o bien obtendrías una indemnización o bien recuperarías tu puesto de trabajo.

En Asesoría Mezan somos expertos en cuestiones laborales, por lo que, si crees que tu despido no está justificado, no dudes en contactar con nosotros para que te ayudemos.