Que en ninguna asesoría laboral en Leioa  recomiende la formalización de un contrato de trabajo de forma verbal, no significa que nuestro ordenamiento jurídico no permita su validez en determinados casos. Estamos hablando de contratos laborales que han de ser por tiempo indefinido y a jornada completa, sin posibilidad de incluir cláusulas adicionales. Pero esta fórmula representa una serie de problemas que hacen poco recomendable su uso.

Y es que la libertad de forma para los contratos que rige en nuestro ordenamiento jurídico no reduce la incertidumbre de quienes lo firman. Un contrato verbal, como solemos advertir en la Asesoría Mezan, implica la posibilidad de que las condiciones puedan ser interpretadas de forma diferente por las partes y que, en caso de desacuerdo o conflicto, no conllevará más que problemas. Por eso, igual que se permite su formalización, se limita a determinadas circunstancias ya vistas.

Probar las condiciones de un contrato verbal ante un juez es lo más complicado, aunque se suele dar por hecho que cuando se presta un servicio a una compañía o a un empresario, que se trabaja bajo sus órdenes e instalaciones y se recibe un salario, lo normal es que se presuponga la existencia de un contrato laboral verbal. Hecha la ley, hecha la trampa, que algunos utilizan para lo que se denomina como “trabajos en negro”, que daría para otra entrada completa.

Así que, la recomendación de toda asesoría laboral en Leioa es formalizar los contratos por escrito, independientemente de que la ley obligue a ello en casos de contratos en prácticas, para la formación y el aprendizaje, fijos-discontinuos o temporales para obra y servicio o con duración de más de 4 semanas, entre otros muchos.